domingo, 28 de septiembre de 2014

Dimensiona adecuadamente tus desafíos



A diferencia de la mayoría de las cosas, los desafíos casi siempre parecen más grandes e imponentes desde una cierta distancia, que como se verían más de cerca. La mayoría de los desafíos que estás evitando no se verían ni por asomo tan abrumadores si finalmente decidieses enfrentarlos.

Los desafíos que te intimidan requieren de tu ayuda para hacerlo. Aunque en tu imaginación podrían tomar monstruosas dimensiones, por si mismos no son realmente tan duros.

La manera de dimensionarlos adecuadamente es ocupándose de ellos. Una vez que te hayas metido en los detalles te darás cuenta de que no eran tan malos, a pesar de todo.

¿Cuántas veces evitaste algo desesperadamente, sólo para más tarde terminar descubriendo que no había ninguna razón para evitarlo? Demasiado a menudo, el esfuerzo puesto en evitar un desafío complicado es más demandante y agobiante que el desafío mismo.

¿Qué cosas has estado esquivando sólo porque no querías lidiar con ellas? Imagina qué bueno sería conseguir que esa carga desapareciese por completo.

Decídete, toma uno de los desafíos que te hayan estado intimidando y ocúpate de él. Así, en lugar de seguir viviendo constantemente intimidado, estarás disfrutando el verdadero valor que habrás estado generando.

Jose Lopez
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