miércoles, 12 de octubre de 2011

Verdadera libertad



La libertad es hermosa. Proporciona un espacio dentro del cual los más maravillosos sueños pueden hacerse realidad. La libertad también es exigente. Porque la libertad verdadera no puede existir sin una atenta responsabilidad.

La libertad no te quita la responsabilidad de rendir cuentas a la vida. La libertad te da la posibilidad de aportar tu propio valor, único y especial, al mundo en el cual vives.

Vivir libremente implica aceptar la propia vida y hacerse cargo de ella con absoluta responsabilidad, al igual que con las cosas con las que uno tiene contacto. Es la responsabilidad lo que le da a la libertad su valor, y lo que la mantiene viva.

Los más dulces frutos de la libertad pueden ser saboreados por quienes actúan con responsabilidad e integridad de manera consistente. Vivir exitosamente libre significa vivir con verdadero sentido, con amor, compasión y respeto.

La libertad expande fuertemente el potencial y las oportunidades en la vida. Bien vale la pena todo el esfuerzo y el compromiso que hacen falta para ejercerla.
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