jueves, 23 de agosto de 2012

VIVE A CONCIENCIA


Vive este momento, vive este día bien a conciencia. Decide delinear el mundo que te rodea de acuerdo a tus valores más profundos.

La vida no es un hecho fortuito librado al azar. Sea lo que fuere que esté sucediendo en tu vida en cualquier momento dado, es el resultado de un cierto y determinado conjunto de pensamientos y acciones.

En lugar de quejarte por tus actuales circunstancias, ocúpate de dar lugar a otras, nuevas. Pasa todo por el sentido que yace dentro de ti y conéctalo con todo lo que haces.

Si tus acciones no están realmente basadas en algo que tenga sentido para ti, hasta los más insignificantes contratiempos podrían paralizarte. Por el contrario, dando verdadero sentido a cada jornada, hasta los más complicados desafíos servirán para elevarte aún más.

Tus más preciados sueños son tuyos por una muy buena razón. Tú eres la persona especial que puede hacerlos realidad.

Hazte un gran favor a ti mismo dando a este día un objetivo que tenga sentido. Siente la estimulante, dinámica energía de la vida a medida que vas generando una verdadera diferencia en tu mundo.

El motivador diario - J.L.

lunes, 13 de agosto de 2012

PRIMERAS IMPRESIONES



Las primeras impresiones son útiles e importantes. Pero obviamente, no lo son todo.

Una rápida primera impresión puede darte una idea de lo que está sucediendo. Aún así, hay mucho más bajo la superficie.

Deja que sean tus instintos quienes te guíen, sin llegar a permitir que te dominen. Haz lo que tengas que hacer y profundiza un poco más antes de emitir ninguna opinión ni de asumir ningún compromiso.

Cuando tengas que presentarte, apunta a generar una excelente impresión. Asegúrate, sin embargo, de contar también con la esencia que respalde esa primera impresión positiva.

Quienes juzgan muy rápidamente, sin tener en cuenta todos los factores, suelen cometer enormes, e irreversibles, equivocaciones. La mayoría de las veces, un juicio apresurado genera un problema y produce enojo, alienación, frustración y arrepentimiento.

Presta atención a tu primera impresión, pero asegúrate de que ella sea el punto de partida y no una conclusión definitiva.

By J.L.

martes, 24 de julio de 2012

VERDADES A MEDIAS...


 (Torbellino Humano - Alejandro Gutiérrez)
Comenzamos este artículo expresando lo emocionalmente compleja que significa para mi la vida, un mar de tribulaciones, de devenires y de momentos profundamente solos. Pero aquí estoy dando el rostro a la humanidad y gritando lo sorprendente que es el camino que me toco recorrer.

Muy por encima de la ausencia de la presencia divina, logro despojarme de mis temores y escribo lo que realmente pienso y emerge desde lo profundo de mi ser.

Observo a la multitud que desperdicia sus días frente a los espejos de la soberbia y el orgullo, elevándose por encima de lo natural de la vida y pregunto a ese ser superior, por que es así? Entes sin noción del tiempo que corren para ganar un puesto que jamás lo tendrán, apariciones idiotas y sin sentido del mundo real.

La falsa competencia del más fuerte no existe en el interior de una persona que esta buscando alcanzar el ideal que se ha propuesto. Los ideales individuales que carecen de propósito no son más que cascarones materiales de lo que este mundo les ha dado.

Las murallas que se alzan alrededor de cada persona, impenetrables y extremadamente inalcanzables para escapar, hacen de los títeres que guardan en su interior, la sociedad hipócrita en la cual cada uno habitamos.

Nos colocamos los disfraces de héroes alternativos y salimos a vagabundear por la dimensión real, entre comillas, sin prestar la correcta atención de los estímulos reales que nos rodean. Partiendo a veces a lugares en donde creemos estar en ese espacio cálido y protector del cual hemos sido creados.

Todos hemos sido expuestos para caer en la tentación alguna vez y muchos nos encontramos sumergidos en ella, pero hay una diferencia, que ciertos deseamos emerger hacia lo celestial y sublime.

Maldita conciencia que nos aniquila cuando estamos vulnerables y nos encierra en el círculo de la locura. Esta monotonía realiza una transformación interesante en la gente, pobres borregos costumbristas viviendo en el común denominador, siguiendo al depredador que los conduce hacia la cena lujuriosa, para devorarlos sin pudor alguno.

La lógica del mundo no tiene sentido, pero la aceptamos como un mandamiento principal, aunque traten de salir, volverán, ingenuos seres empapados de esperanzas erróneas, párvulos ciegos y nefastos que realizan actos poco comprensibles, dejándose manipular como títeres antes de la épica obra.

Los irrepudiables buscan la riqueza sin importar las consecuencias y lanzan sus dados de orgullo y vanidad ante los innombrables, dejando a la prole, a los asalariados, las sobras de la cena glotona que como buitres devoraron.

No todo esta perdido, mientras haya mentes libres habrá soluciones viables al conflicto de intereses propuesto por los verdugos.

Destrocemos la coraza de nuestro ser real que habita en nuestro interior y presentemos nuestra alma transparente para que sea la causa del triunfo de la epopeya que llevamos en nuestros hombros y cuesta arriba.

Éxitos Constantes!!
Erick Gutiérrez T.

lunes, 23 de julio de 2012

Todo esfuerzo que resulte necesario


Estando dispuesto a llevar a cabo un esfuerzo inicial, algunas veces tendrás éxito. Das un segundo paso, haces un segundo esfuerzo y entonces tendrás éxito más a menudo.

Estando preparado para llevar a cabo un tercer, cuarto o quinto esfuerzo, alcanzarás una tasa de éxito mucho más alta. Y si te comprometes a llevar a cabo cualquier esfuerzo que sea necesario conseguirás todo lo que te propongas.

Un éxito real, concreto y duradero suele requerir más de un intento. Intentándolo tan sólo una vez y dándote por vencido, no te habrás dado demasiada oportunidad de lograrlo.

No hay motivos para desalentarse cuando el objetivo no puede ser alcanzado la primera vez, o incluso la segunda o la tercera. Porque cada esfuerzo, aunque no te lleve a donde deseas, te habrá acercado allí.

Un intento fallido te aporta valiosos conocimientos y experiencia, e incrementa fuertemente la probabilidad de alcanzar el éxito la próxima vez. Cuanto más te acercas cada vez, puedes tener la certeza de que finalmente llegarás allí donde intentas llegar.

Los caminos que llevan a los más hermosos sitios siempre tendrán altibajos, idas y vueltas y necesidad de volver a retomar. Sigue haciendo el esfuerzo, no importa lo que sea, y llegarás a los maravillosos sitios que a los que deseas llegar.



Deja de tan sólo intentarlo   


Deja de intentar y empieza a hacerlo de verdad. Viéndote a ti mismo como tan sólo intentándolo, te pierdes los beneficios de un compromiso total y absoluto.

Tan sólo tratando, cada pequeña distracción se transforma en una gran excusa para no seguir adelante. Ve más allá de intentarlo, mírate a ti mismo como si lo estuvieses haciendo y los pequeños golpes a lo largo del camino tendrán muchas menos probabilidades de detenerte.

¿Preferirías vivir en un ensayo constante, o una vida plena, repleta de logros y realización? La diferencia radica en reemplazar todos tus intentos por el pleno compromiso de concretarlos.

Viéndote a ti mismo como intentando conseguir algo, te estás enviando constantemente el mensaje de que en realidad no te lo mereces. En cambio, decide verte efectivamente haciéndolo realidad y te sentirás confiado y seguro en cuanto a que obtendrás un resultado positivo y exitoso.

Mientras lo que hagas no sea más que intentarlo, ¿qué sentido tiene? Da un paso más en la escalera del compromiso, y concentra tu energía en hacer que suceda.

Te mereces lo mejor que la vida tiene para dar. Ve más allá de tan sólo intentarlo, y harás que así sea.

Jose Lopez



viernes, 6 de julio de 2012

EL DINERO ES NUESTRO ESPEJO


Por Julio Bevione

Mario tiene 27 años y lleva cuatro trabajando como analista en sistemas, su primer empleo profesional desde que terminó sus estudios. Está casado con Sara desde hace tres años, y aún no desea ser padre. “Me inquieta la idea de tener hijos, de asumir más responsabilidades, porque mi situación económica me agobia”, me dijo. “Vivo para pagar mis deudas, y siento que mi vida gira en torno al dinero. Es el tema de conversación con mis amigos, la razón por la que no logro tener un matrimonio en paz, y el miedo me está consumiendo. No puedo más”.

Hablamos toda una tarde. Aunque somos de generaciones diferentes, ambos crecimos sin saber cómo administrar bien el dinero. No era un tema del que los adultos hablaran con los niños, así que no aprendimos lo que conviene hacer. Son muchos los factores que determinan el equilibrio de nuetras finanzas, pero, durante la charla, le expliqué a Mario la importancia que la familia tiene en nuestra relación con el dinero, porque es en el hogar donde aprendemos a hacer buen o mal uso de él. “Tengo amigos que estudiaron finanzas y están en la misma situación que yo”, alegó, y yo le hice ver que nuestra forma de pensar, valores y actitudes frente a la vida se reflejan en nuestra economía, que no basta estudiar finanzas para saber administrar bien el dinero.

Luego, le sugerí algunas pautas para que empezara a corregir el camino:

1. Revise sus ideas. Lo que pensamos del dinero es una percepción que cada uno va construyendo. Para algunos, el dinero es “sucio”, y otros dicen: “Ganarlo es algo que se me da”. Con el dinero nos ocurre lo mismo que con las personas: si las respetamos y valoramos, se acercan; si les tememos o rechazamos, se alejan. Si su percepción del dinero es negativa, entonces adopte una nueva forma de verlo. A la larga comprobará que así como cree que es el dinero, así será.

2. Hágase dos preguntas clave. Muchos jóvenes viven en un mundo donde todo les parece posible: no perciben límites, y si no obtienen al instante lo que desean, se frustran. Con mis padres aprendí que podía llegar a tener todo lo que deseara, pero que no todas las cosas que uno desea son necesarias. Quizá pueda comprarme la ropa que quiero, pero, ¿en verdad la necesito? Le sugerí a Mario que la próxima vez que fuera a comprar algo, se hiciera estas dos preguntas: “¿Puedo comprar esto?” y “¿Lo necesito?” Si la respuesta a ambas era sí, entonces le aconsejé preguntarse: “¿Estoy absolutamente seguro de que lo necesito?” Así, al tomar conciencia de sus impulsos, sus gastos se reducirían mucho.

3. No se atormente. La mala organización financiera no nos hace malas personas ni merecedores de un castigo. Cuando hablo con personas que tienen problemas económicos, me doy cuenta de que no pueden ver otras posibilidades porque su mente está nublada por la ira y la culpa. Y ese desgaste emocional, lejos de aportar soluciones, termina por complicarlo todo, ya que hasta su salud se ve afectada: presentan aumento de peso, úlceras e hipertensión. ¿Qué hacer? Lo contrario. No atormentarnos por lo que pasa, sino abrir más los ojos para darnos cuenta de lo que necesitamos aprender; dar vuelta a la página y empezar a escribir un nuevo capítulo.

Al final de nuestra charla, le pedí a Mario que me mostrara su billetera: estaba muy desordenada. Por eso, le recordé que el dinero es nuestro espejo: “Si hay caos y desorden en nuestra vida, eso se refleja en nuestra economía personal”.